Luchando contra el tiempo para regenerar la tierra
En pleno Parque Natural Sierra María-Los Vélez encontramos la finca de Juan Antonio Merlos, 70 hectáreas de almendro ecológico y regenerativo de secano. Juan Antonio lleva tres años gestionando la finca familiar, tiempo en el que ha observado cambios drásticos debido a las inclemencias climatológicas. «Antes, cuando no vivía en el territorio, no me daba cuenta de lo rápido que el cambio climático está afectando. Mi padre tiene 80 años y nunca ha vivido una sequía como esta,» comenta.
Las condiciones climáticas condicionan las técnicas regenerativas que implementa. «Dependen mucho del tiempo. Ahora mismo llevamos años con la siembra de la cubierta, dejando que grane para incorporarla, pero la falta de lluvia hace más lento el proceso de regeneración del suelo.» A pesar de estos desafíos, Juan Antonio cree fielmente en la cubierta vegetal y está convencido de que es la única manera de mantener el cultivo. «Es un trabajo a largo plazo. Todos los años incorporamos materia orgánica y nitrógeno con las leguminosas de manera natural. Es la manera tradicional de toda la vida, más lento, pero no hay otra manera sin hacer daño a la tierra.»
La cubierta vegetal se combina con las abejas, aprovechando la abundancia de romero y tomillo en la zona, gracias al Parque Natural Sierra María-Los Vélez, Juan Antonio cede espacio a un apicultor para poner las colmenas entre los almendros, una actividad que ofrece biodiversidad a su finca. Sin embargo, la falta de precipitaciones ha afectado esta práctica. «Si no llueve, no florecen y las abejas, que son imprescindibles, suponen hasta un 30% de la producción.»
Juan Antonio tiene un objetivo claro: «Tenemos que devolver a nuestro entorno todo lo que nos ha dado y reparar el daño de las políticas de las cooperativas y la Unión Europea, que antes sólo estaban enfocadas a la producción y al precio.»
Hace dos años, solicitó el fondo semilla, una experiencia que considera muy positiva y que ayuda a implementar técnicas regenerativas. También utiliza el Banco de Maquinaria de AlVelAl, otro servicio que apoya la implementación de técnicas agrícolas regenerativas. «Nosotros seguimos con nuestra idea de regenerar la tierra creando un beneficio para el entorno y el banco de maquinaria ayuda a poder realizar todos los trabajos. Un agricultor no puede tener toda la maquinaria y el banco facilita, amortizas mejor las cosas, no tienes que tener la maquinaria, ni invertir en ella, especialmente algunas que utilizas sólo cada dos años.»
Juan Antonio llegó a AlVelAl a través de Roque, un socio que le habló del movimiento en la zona. Tras la COVID-19, asistió a la primera reunión en El Contador y desde entonces forma parte de AlVelAl. Para él, AlVelAl es «un colectivo de personas de diferentes sectores que buscan la sencillez, la buena manera de hacer las cosas para el medioambiente y para uno mismo. Es gente con visión de futuro sostenible, cada uno en su ámbito. Gente que le gusta la naturaleza y que ayuda a la hora de gestionar tu finca, análisis de suelos, asesoramiento…»
En los próximos 20 años, espera que más personas se impliquen con el movimiento de AlVelAl. «Tenemos que tomar medidas frente a las danas, sequías, faltas de nevadas… y creo que en AlVelAl vamos por el buen camino.»
